Cosas de mujeres
- Mamá, ¿Me veo gorda con esta ropa? -
- Ehm, no. Yo te veo bien, es más, desde hace días te noto más delgada. -
- ¿Más delgada? ¿Tú dices? -
- Si, K. Ese novio tuyo no te deja ni comer. -
- Jajaja, tú si hablas… Lanzándole el muerto al pobre Salva. -
- Bueno, tu verás, sigue así y pronto tus suegros dirán "Tan bonita la muchachita, pero parece que en su casa no le dan comida" -
- A Salva le gustan las mujeres delgadas. -
- Obviamente tambien le gustan las mujeres vivas, y si sigues así te vas a morir de hambre. -
- Ay, mamá, ¡Por Dios! -
- Es en serio. Además que hay algo que no me gusta de él. -
- ¿Que cosa? -
- Es italiano y lindo. -
- ¿Y eso que tiene de malo? -
- Tu papá era portugués y lindo… -
- Aja, ¿y? -
- ¡Y era un bicho!
-
- jajajaja… Hablas como si todos los hombres fueran ig… -
- ¡Todiiitos son iguales! Bichos, descarados y malos… Toditos menos Armando. -
- ¡Y daaale con el carnicero! -
- No te metas con él. -
- Ay mamá, yo no te entiendo. La licenciada Deb. La presidenta del tribunal disciplinario, la tipa más intachable del mundo teniendo fantasías con un carnicero. -
- El es carnicero porque le gusta, no por necesidad. -
- ¡Oh si! Es fácil de entender que un tipo millonario trabaje en un frigorífico solo para sentir el sublime placer de sentir carne muerta y fria durante 8 horas al día. Sí sí, tienes razón. Viéndolo bien, hasta excitante suena.
-
- Deja el sarcasmo. -
- Es que me la pones facilita… -
- Bueno, de todas formas yo no tengo nada con el. -
- Claro, porque el tipo es gay. -
- ¡Armando no es gay! -
- ¿Y tú como sabes? -
- Pues, mi intuición me lo dice. -
- Vuelve el perro arrepentido. Si tu intuición es tan poderosa, ¿Por qué no supiste que mi papá era un bicho? -
- Porque era joven y estaba enamorada… Tu sabes, los hombres usan labias engatuzadoras y nos ponen bobitas, tu ya estás grandecita y debes saberlo muy bien. -
- Sí, es obvio que sé de qué hablas… -
- Bueno, ponte las pilas. Y dile al italiano lindo que venga más seguido. -
- ¿Más seguido? -
- Claro, para tenerlo vigilado. -
- Buena idea, voy a decirle que venga a la casa. Es más, podríamos organizar un paseo divertido. A ver si tu carnicero nos hace un tour por su hermoso frigorífico y nos adentra en el universo de las carnes crudas. - 
- Ay sí, ay sí. Burlate. Mejor me pongo a trabajar, tengo muchas cosas por hacer. -
- Hey, mamá. Una última cosita… -
- Dime. -
- ¿Seguro que no me veo gorda con esta ropa? -
- Ya te dije que no… ¿Ves, ves? El italiano te tiene loca…
Ay no, mi hija enamorada. Fin de mundo… -
