Agua
Entramos a una habitación un poco oscura donde se encontraba una pequeña niña de ojos azules… Era preciosa, creo que nunca antes había visto a una niña así. Me pareció un poco extraño que una niña tan pequeña estuviera sola en el apartamento de un tipo soltero.
- ¿Quien es ella? - Pregunté unos minutos despues
- Es mi hija. -
- No sabía que tuvieras una hija. -
- Pues, la tengo. -
- Y, ¿Como se llama? -
- Agua. -
- ¿Eh? -
- Se llama agua. -
- ¿En serio le pusiste agua? -
- Sí, ¿Que opinas? -
- No es un nombre muy común -
- K, nunca fui un tipo común. -
- Y por qué le pusiste Agua? -
- Te explico… ¿A que huele el agua? -
- A nada. -
- Bien, ¿A que sabe el agua? -
- A nada. -
- Y, ¿De qué color es el agua? -
- El agua es transparente. -
- O sea que no es de ningún color, ¿Lo cual equivale a…? -
- Ehh, ¿A nada? -
- Correcto. -
- Pero, no me has dicho por qué se llama agua. -
- Querida K, ya te lo dije. -
En ese momento lo entendí todo, pero preferí engañarme pensando simplemente que una niña con esos ojos no podía tener otro nombre.

